viernes, 21 de enero de 2011

Condena.

Este mundo que frente a mí se rompió
abrió la puerta por donde
mis peores pesadillas salieron a atacarme.
Tal vez es cierto lo que mis ojos vieron
o tal vez no,
no lo sé...
Solo sé que cada golpe que me dieron
me desgarraba el alma lentamente,
me estaba matando,
Pero , ¿qué hacer?
yo había provocado todo esto
solo era víctima de mi propio juego.
Y el perdón no era algo que se pudiera aplicar a mi caso
solo me quedaba resistir, ser fuerte,
ya que lo mío solo era un regalo de Dios
en comparación a lo que yo le hice a esa persona.
Esperaré en la compuerta el otro mundo hacia mi destino
y tendré la esperanza de que el arrepentimiento que siento hoy
ayude un poco a mi condena.

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