Todas las mañanas me levanto y me preparo para un nuevo día. Este día de alguna forma era más especial que otros ,algo en mi lo sentía. Al terminar de desayunar, limpie los trastes y me dispuse a vivir una nueva aventura, con nuevos personajes, nuevas historias que seguramente serian interesantes.
Las calles tenían algo diferente hoy, que curiosamente me agradaba. A la espera de algo emocionante seguí caminando con mi cámara en el brazo para captar cualquier imagen que fuera digna de ello. Para mi mala suerte las calles estaban vacías , como si estuviera en el boulevard de los sueños rotos. Pero mi optimismo me daba el ánimo para seguir con mi búsqueda, y al no tener suerte en las calles,me fui al parque donde al menos podría gozar de una bella vista y tal vez lograría captar a más de un niño jugando o abuelos alimentando palomas, las cuales serían adorables imágenes que complementarían perfecto con el paisaje. Pero al llegar ahí no vi nada, los juegos estaban vacios, las bancas desocupadas, con suerte se podía apreciar el cantar de un pajarito. No entendía nada ,¿Qué había pasado con el mundo,en qué momento había cambiado tanto?. Decidí regresar a mi casa ya que al parecer hoy no era un gran día. En el camino miré muy atentamente por si acaso veía a alguien, pero era claro que algo andaba mal. Al llegar a casa, comí algo , lo que pude ya que mi ánimo era muy distinto al de la mañana, y me acosté. En mi cama trataba de entender el por qué de lo sucedido y llegue a la conclusión,luego de revivir mi día, que el mundo sigue igual, en mi recorrido vi los mismo almacenes, los mismos edificios, la plaza seguía igual de hermosa y limpia que siempre, el problema estaba en que ya no quedaba nada en él. Todo lo que algún día hizo que todo eso fuera especial,ya no estaba.
Lo que antes creía importante ya no lo era, para qué tener un mundo así, si ya no tenía nada valioso e importante que dar, solo edificios vacios y plazas en silencio.
Luego de tanto pensar, simplemente deje de existir.